Hoy, día 11 de octubre de 2012, se celebra el primer “Día Internacional de la Niña”, un día en que se conocen datos tan espeluznantes como los siguientes: “Las niñas menores de 16 años sufren la mitad de las agresiones sexuales en el mundo” (Rtve); “Unos 400 millones de de mujeres se casaron antes de los 18 años” (El País) y “Al menos 75 millones de niñas no van a la escuela” (La Vanguardia).
Datos proporcionados por la ONU, que ha querido aprovechar este día para concienciar a la población mundial sobre la grave situación que millones de niñas sufren en el mundo. Para ello, ha creado la campaña “Por ser niñas” en la que propone disminuir el matrimonio infantil y que éstas puedan acceder a la escuela secundaria con el fin de cultivar su mente e inteligencia y, por tanto, su capacidad para tomar decisiones y gestionar sus propios recursos así como “mejorar su vida, la de sus familias y sus comunidades”.
Desgraciadamente en el mundo en que vivimos ser pobre para una niña es significado de abuso y discriminación. En los mejores casos, y con el fin de ayudar a la economía familiar, trabajan desde muy temprana edad como si de adultas se tratase. Sin embargo, en los peores casos, son vendidas a hombres que las utilizan como objetos sexuales y las tratan como animales.

